
A cualquier dentista y a cualquier higienista los pacientes les habrán hecho ciertas preguntas incontables veces. ¿Qué técnica de cepillado es la mejor? ¿Para qué sirve la seda dental? ¿Me da una pegatina? (los pacientes más jóvenes). Cosas así.
La frecuencia de la gingivitis también sale a menudo
En este artículo no solo abordaremos esa pregunta, sino que iremos algo más allá. Hablaremos de por qué la prevalencia de la gingivitis es en el fondo irrelevante, de dónde se sitúa dentro de la salud bucal y de qué puede hacerse para tratarla y evitar que vuelva. Hay mucho que ver, así que manos a la obra.
La respuesta a la primera y más básica pregunta —¿cómo de frecuente es la gingivitis?— es que lo es bastante. Según la British Society of Periodontology, el 55 por ciento de las personas tiene sangrado de encías, lo que la convierte en una enfermedad muy extendida.
¿Es frecuente mi gingivitis?
A medida que la demografía cambia y la población envejece, veremos que la cifra en realidad importa poco y que es bastante probable que se acerque al 60 por ciento. Pero eso no le dice gran cosa a usted, que quizá no sepa si la tiene o no. Si sus encías están hinchadas y sangran al cepillarse o al usar seda dental, hay bastantes probabilidades de que tenga gingivitis u otra enfermedad periodontal. No es motivo de vergüenza ni significa necesariamente que haya descuidado su higiene a propósito. Es más bien una afección difícil de evitar a lo largo de la vida. Cualquier higienista ha tratado encías inflamadas cientos o miles de veces; es una terapia rutinaria.
Que sea frecuente podría, sin embargo, dar una falsa sensación de seguridad. No puede ser tan grave si está tan extendida, ¿verdad? Pues no. Aunque el sangrado, las encías doloridas y el inevitable mal aliento no sean precisamente algo con lo que convivir, la gingivitis por sí sola no tiene por qué causar daños a largo plazo.
Periodontitis y gingivitis
Si la gingivitis se descuida, puede evolucionar a periodontitis, a periodontitis avanzada y a otras enfermedades más graves de la familia periodontal. En la periodontitis, el hueso y el tejido situados tras la encía se destruyen. Mientras que la gingivitis suele ser benigna, la periodontitis puede aflojar los dientes o incluso hacer que se caigan. Se asocia además con otros problemas de salud, entre ellos un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, ictus y enfermedades pulmonares.
Si cree que tiene gingivitis, pida cita cuanto antes para una exploración. La gingivitis es fácil de tratar; con una periodontitis avanzada, en cambio, conviene tratarse lo antes posible en nuestra consulta de Friesenplatz. Para tratarla hay que retirar toda la placa y el cálculo, incluidos los depósitos que en la periodontitis se sitúan muy por debajo del borde de la encía. Suele tratarse en varias sesiones, observando con cuidado el efecto de cada una.
Tras el tratamiento vale el dicho «más vale prevenir que curar». Recibirá indicaciones sobre cómo mantener una buena higiene y sobre la mejor manera de limpiarse los dientes. Conviene además pensar en qué evitar o consumir con moderación y en otros cambios de hábitos que puedan mejorar la higiene bucal.
Cómo mantener la salud dental
Cabe esperar que estos pequeños ajustes, junto con visitas frecuentes a su higienista, le mantengan libre de gingivitis. Conviene señalar que la gingivitis no puede tratarse adecuadamente en casa. Usar el colutorio adecuado y cepillarse bien contribuyen a una mejor salud bucal, pero no pueden eliminar por completo la placa endurecida, es decir, el sarro. Que la periodontitis no puede tratarse en casa se da por descontado. Tampoco puede autodiagnosticarse, y esa es una razón importante para que un sangrado de encías se examine siempre. Determinar si se trata de una gingivitis corriente o de la más grave periodontitis es decisivo para su salud.


