
Cuando las bacterias de la caries atraviesan el esmalte, el diente se va destruyendo poco a poco. En ese caso se habla de una infección por caries. Si se detecta a tiempo, las probabilidades de un tratamiento con éxito son bastante buenas y el daño se resuelve con un empaste. Pero con una infección muy avanzada el diente está, en la mayoría de los casos, irremediablemente perdido. Por suerte, la pérdida de dientes por caries puede evitarse con facilidad mediante una higiene bucal adecuada.
Tomarse en serio la inflamación de las encías
Cuando la encía se ve afectada por una inflamación bacteriana se habla de periodontitis. Si una simple inflamación de las encías, es decir, una gingivitis, no se trata durante demasiado tiempo, deriva en periodontitis. Una periodontitis ignorada demasiado tiempo se extiende al hueso maxilar, lo que puede aflojar los dientes y provocar su caída. Mientras que antes de los 40 años la caries es la causa más frecuente de pérdida de dientes, en el grupo de más de 40 lo es la periodontitis.
Causas menos conocidas
El consumo frecuente de tabaco
Una causa indirecta es el consumo habitual de tabaco. El riesgo se duplica ya con seis cigarrillos diarios. La nicotina reduce el riego sanguíneo de la encía y de la mucosa y estrecha los vasos. Por ese estrechamiento, patógenos como las bacterias de la periodontitis pueden penetrar más fácilmente. Fumar retrasa además la cicatrización, algo poco favorable en una enfermedad de las encías.
La diabetes
Otra causa puede ser la diabetes, que a su vez puede favorecer enfermedades como la periodontitis. La salud dental está estrechamente relacionada con la salud general. Las personas con diabetes tienen un riesgo cuatro veces mayor de sufrir periodontitis, y muchas presentan además problemas de cicatrización.
El estrés también puede estar entre las causas
Rechinar los dientes por la noche suele deberse a una situación de estrés prolongada. La presión que se genera daña los dientes con el tiempo. El bruxismo se manifiesta a menudo con una fisura o con un trocito de diente que se rompe. En el peor de los casos lleva a la pérdida de una pieza.
Los vómitos frecuentes
Los vómitos frecuentes —en personas con bulimia, por ejemplo— están entre las causas raras pero relevantes. El ácido gástrico del vómito ataca el esmalte y abre el camino a las bacterias hacia el interior sensible del diente.
Los medicamentos como causa en edades avanzadas
Algunos fármacos provocan, en tratamientos prolongados, la formación de necrosis en el maxilar. Eso hace que el hueso se degrade y los dientes pierdan su sujeción. Al tomar medicamentos con bifosfonatos o denosumab es por tanto muy importante consultar al dentista y revisar la boca.
¿Qué puede hacerse cuando los dientes ya se caen?
Por desgracia, cuando los dientes ya se están cayendo poco puede hacerse. Los implantes o los puentes solo pueden cerrar después los huecos que quedan. Prevenir siempre es mejor que curar, al menos en la medida en que las circunstancias lo permitan. Una higiene cuidadosa sigue siendo la mejor estrategia, ya que la caries y la periodontitis están entre las causas principales.
- Cepillarse los dientes con regularidad y a fondo
- Cumplir las revisiones semestrales
- Recurrir más a menudo a alimentos que cuiden los dientes y evitar los azucarados y ácidos
La pérdida de dientes no es solo un problema estético
Un hueco en la sonrisa resulta sin duda muy incómodo para quien lo tiene. Pero la pérdida de dientes tiene consecuencias para todo el cuerpo. El hueso maxilar se degrada si el hueco no se cierra a tiempo. Además, la falta de dientes provoca un desequilibrio en la mordida que se transmite de los músculos de la mandíbula a los de la cabeza, la nuca y los hombros, con dolores y tensiones desagradables. En los casos más extremos se llega a una hernia discal, porque la persona adopta una postura de protección demasiado marcada. Cuide bien sus dientes y, en caso de duda, acuda al dentista una vez de más antes que una de menos. No dude tampoco en tratarse los huecos o los dientes rotos, por el bien de su salud general.


