Desde la consulta

¿Qué relación hay entre el estrés y la salud dental?

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Los efectos del estrés en la salud dental

Los estudios han establecido una relación entre el estrés crónico y diversas enfermedades físicas y mentales, entre ellas la obesidad, las enfermedades cardíacas, el alzhéimer, la diabetes y, por supuesto, problemas psíquicos como la depresión.

Estrés y salud bucal están unidos

Se revisó un número considerable de publicaciones científicas sobre este tema entre 1990 y 2006. En el 57 por ciento de ellas se halló una relación clara entre el estrés y las enfermedades que lo acompañan —ansiedad y depresión— y la enfermedad periodontal. La periodontitis es una forma avanzada de enfermedad de las encías que pone al paciente en riesgo serio de perder sus dientes. Hay pruebas convincentes de que el estrés también puede dañar la salud dental.

La enfermedad periodontal

Aunque pueda no parecer tan grave como algunas de las enfermedades mencionadas, la enfermedad periodontal puede aflojar los dientes e incluso provocar su pérdida, y aumentar el riesgo de diabetes, de problemas cardíacos y de otras dolencias. Además, los problemas bucales resultan bastante evidentes: el sangrado de encías, el mal aliento, las molestias mandibulares y otros trastornos relacionados dan vueltas constantemente en la cabeza, lo que aumenta el estrés y agrava otras dificultades. El tejido blando de la boca es a menudo un indicador de la salud general. La aparición y reaparición de aftas puede ser un síntoma de que el estrés está afectando a la salud dental. Los músculos faciales tensos influyen con frecuencia de forma negativa, con bruxismo y las molestias faciales que conlleva. Cuidar la salud bucal no hará desaparecer el estrés, pero sí puede evitar que la situación empeore y derive en problemas futuros mucho más graves. Otro punto que merece mención: el aumento de cortisol asociado al estrés puede debilitar el sistema inmunitario, lo que eleva el riesgo de enfermedad periodontal y de otros problemas de salud no dentales.

Mala higiene y estrés

Quien está estresado toma además con más facilidad malas decisiones sobre su salud dental. Un estrés intenso puede llevar a saltarse la seda dental, a saltarse el cepillado o al menos a hacerlo muy deprisa. El bruxismo por estrés puede desgastar el esmalte y aumentar la sensibilidad. Y es más probable recurrir a snacks poco saludables, sobre todo con mucho azúcar.

El tabaco

Las personas estresadas tienden a fumar (más) y a beber con más frecuencia. Las estadísticas son alarmantes: el 90 % de quienes desarrollan cáncer de boca, labio o lengua son fumadores o consumidores de tabaco de mascar. La enfermedad periodontal es seis veces más frecuente entre fumadores, y el tabaco influye mucho en la rapidez con que los pacientes se recuperan: la probabilidad de que un cáncer reaparezca es, por ejemplo, seis veces mayor. Combinadas, estas prácticas tienen un efecto más negativo que cualquiera por separado. Las consecuencias, sin embargo, no siempre son visibles enseguida. Fumar eleva mucho el riesgo de enfermedad periodontal, pero también daña los vasos sanguíneos de la encía y puede reducir la probabilidad de sangrado. Aunque falten las señales tempranas típicas, la enfermedad puede estar presente.

El bruxismo

Quizá la afección bucal más preocupante que el estrés puede desencadenar sea la enfermedad periodontal, pero hay otros problemas inmediatos que atender, como el herpes labial, las infecciones bucales y el dolor mandibular. El «círculo del estrés» se agrava cuando este provoca bruxismo, que puede dificultar un sueño reparador. Por suerte, el bruxismo puede aliviarse con medidas en casa y con la ayuda del dentista. Comer alimentos más blandos y masajear las zonas afectadas ayuda con síntomas como las molestias mandibulares, el dolor de cabeza matutino y el aumento de la sensibilidad. Una solución a más largo plazo se encuentra examinando la zona y fabricando una férula a medida, que detiene el bruxismo y resulta lo bastante cómoda como para no perjudicar el sueño.

Cómo abordar los problemas

La falta de sueño produce cansancio, una mañana pésima, posibles problemas de higiene, y el paciente puede recurrir además al café y al tabaco para arrancar. El primer paso para evitar más estrés y comprobar que no ha causado daños duraderos es ocuparse de la salud dental. Todo el mundo vive cierto grado de estrés a lo largo de su vida, pero no debería convertirse en un problema recurrente. Mantener una buena salud dental tampoco es demasiado difícil, así que es una preocupación menos.

Empiece por una buena higiene: cepillado regular, seda dental y cepillos interdentales, y evitar el exceso de dulces, el tabaco, el consumo elevado de alcohol y el bruxismo. Las revisiones periódicas y las limpiezas profesionales son el siguiente escalón. La mayoría de quienes rechinan lo hacen de noche, mientras duermen, ya que de día ni siquiera son conscientes.

Revisiones periódicas

Las revisiones permiten detectar un desgaste excesivo e iniciar un tratamiento para evitar daños futuros, por ejemplo fabricando una férula para dormir. Una visita al dentista puede confirmar que no hay problemas o ayudar a resolver los que existan. El dentista puede además reconocer señales tempranas de enfermedad periodontal u otros problemas que, sin tratar, empeoran y generan estrés. Para la mayoría de las personas es difícil, y quizá incluso peligroso, diagnosticar por su cuenta el origen de sus problemas de encías; dentistas e higienistas desempeñan un papel decisivo para distinguir una gingivitis simple de una periodontitis. La gingivitis simple se trata con facilidad con una higiene bucal básica, mientras que la periodontitis exige una higiene más frecuente y posiblemente un tratamiento periodontal.

Hábitos saludables

El estrés es algo terrible, sobre todo cuando se prolonga y no parece tener una causa clara y solucionable. Resulta paralizante. Está siempre de fondo, impide que el cuerpo y el cerebro funcionen como deberían y, en consecuencia, puede provocar toda una serie de problemas de salud. Uno de ellos es la salud bucal. Si una enfermedad periodontal queda sin tratar, existe un riesgo considerable de consecuencias graves a largo plazo. Por suerte suele ser bastante fácil de controlar. Cuide su higiene, sea consciente de la influencia de la comida, la bebida y el tabaco, y acuda a su dentista y a su higienista con la frecuencia recomendada. Si vive o trabaja en Colonia o alrededores, venga a la consulta para una revisión. Puede reservar cita en línea.

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