
Para limpiarse bien los dientes, muchas personas recurren a un cepillo eléctrico en su higiene bucal diaria. A menudo suena una señal a los dos o tres minutos, de modo que podemos estar seguros de haber dedicado tiempo suficiente. El cepillo eléctrico dura más que uno manual, que debería renovarse cada tres meses. Con un cepillo eléctrico conviene tener en cuenta lo siguiente:
- Limpiar bien el cabezal. Después de cada cepillado hay que enjuagarlo con agua y retirar los restos de pasta.
- Renovar el cabezal con regularidad. En la mayoría de los modelos los cabezales son intercambiables. Conviene cambiarlo cada tres meses; algunos modelos indican el grado de desgaste.
- Dejarlo de pie. Para que el cabezal pueda secarse al aire debe quedar en posición vertical en el soporte. Si se lleva el cepillo de viaje, es muy recomendable transportarlo en una caja adecuada: así se evitan daños y también el contacto con bacterias y suciedad.
- Desinfectarlo. De vez en cuando conviene desinfectar el cepillo. En cualquier droguería hay desinfectantes específicos; como alternativa puede usarse un colutorio antibacteriano.
- Cargar bien la batería. Antes del primer uso debe cargarse por completo. Para que el cepillo dure mucho, conviene recargarlo solo cuando la batería esté bastante baja. Así no solo se alarga su vida útil, sino que mejoran la limpieza y las condiciones higiénicas.
Si desea una consulta o todavía busca la consulta dental adecuada, llámenos y concierte una cita sin complicaciones.

