Desde la consulta

Cinco formas sencillas de combatir el miedo al dentista

Joven en la nieve que se sujeta la mejilla dolorida

Una revisión dental periódica es necesaria para conservar la salud de sus dientes y sus encías. Al planificar las visitas, muchas personas sufren miedo al dentista. Se sienten incómodas, y eso les impide acudir. Es uno de los problemas más frecuentes. Quienes temen ir deberían buscar soluciones sencillas en lugar de anular o aplazar las citas.

Qué es el miedo al dentista

El miedo al dentista es un estado de preocupación, temor o tensión asociado al entorno odontológico. Es un problema serio que afecta a muchas personas. Quienes lo padecen suelen tener miedo de acudir. Como consecuencia el tratamiento se retrasa y pueden aparecer problemas graves. El torno, las agujas y otros objetos están entre los elementos que típicamente lo desencadenan. Por eso es importante que los pacientes sepan cómo manejarlo y reconocer sus señales.

Las señales

Algunas personas ni siquiera notan cómo se va acumulando la inquietud. Otras se sienten ansiosas o alteradas en la consulta y acudieron pese a su malestar. Quienes sufren miedo al dentista presentan síntomas muy diversos. Estos son algunos de los más frecuentes:

  • Bajada de la tensión arterial
  • Sudoración intensa
  • Sensación de debilidad
  • Palpitaciones
  • Actitud agresiva
  • Estados de ansiedad
  • Llanto

Cómo manejarlo

El miedo al dentista puede afectar a personas de todas las edades. Quienes lo tienen pueden adoptar varias medidas para ayudarse, y los niños pueden afrontar la visita con más calma. Estos son los pasos principales para entender cómo manejarlo y librarse de él.

Mantener el contacto con el dentista

Es decisivo hablar continuamente con el dentista de todas sus preocupaciones. Se puede hablar abierta y sinceramente de todos los problemas. Los pacientes reciben ayuda cuando hablan con eficacia, de modo que el profesional pueda tomar medidas adicionales teniendo en cuenta todo lo relevante. Así todo transcurre con más fluidez. El dentista es responsable de describir cada procedimiento con precisión de principio a fin, lo que ayuda a entender qué esperar y qué no. Además ayuda dando consejos para relajarse y sentirse mejor durante la visita. Conviene ser sincero y expresar cualquier duda: entender el procedimiento reduce el miedo.

Reducir el estrés y meditar

En la sala de espera o en la consulta, la inquietud se duplica. La meditación es una forma sencilla de mantenerse tranquilo y optimista en esas circunstancias, y también puede practicarse en el dentista. La concentración, la atención plena y la relajación muscular forman parte de ella. Cierre los ojos o fíjelos en algún punto después de sentarse. Permítase entonces relajarse de verdad. Preste atención a cada zona de su cuerpo e intente soltar la tensión que encuentre. Empiece a relajar todo el cuerpo, de la cabeza a los pies. Meditar antes y durante la cita ayuda a mantenerse concentrado y sereno.

Hipnosis y distracción

La distracción es una de las formas más sencillas de reducir el miedo. Antes de la visita conviene hablar con el dentista de su fobia. Puede ver vídeos, escuchar música y usar el móvil y los auriculares para sentirse mejor y distraerse. Como alternativa puede probar la hipnoterapia, en la que se desconecta la mente consciente para producir una sensación de relajación. Su terapeuta le ayudará a afrontar sus miedos.

Analgesia

Un tipo concreto de medicamentos, los analgésicos, se emplea para controlar el dolor. Están disponibles sin receta. Los pacientes con fobia dental pueden tomarlos durante toda la cita: alivian mucho dolor y reducen la tensión. El óxido nitroso lo emplean con frecuencia los dentistas. Este gas incoloro e inodoro puede inhalarse antes o durante el tratamiento.

Condicionamiento

El proceso de condicionamiento empieza en casa. Normalmente los niños eran el grupo destinatario de este método, pero parece que también ayuda a muchos adultos. Consiste en explicar y asumir la responsabilidad de las intervenciones que vienen. Se anima a las personas a ver muchos vídeos, audios, fotografías y testimonios, lo que les da información precisa sobre lo que va a ocurrir. El condicionamiento contribuye así a reducir la fobia.

Conclusión

La salud bucal es una parte esencial del bienestar general. Ni siquiera saberlo lleva a algunas personas al dentista. Para ellas importa saber cómo manejar su miedo: tienen varias opciones para afrontarlo. Póngase en contacto con Zahnchirurgie Köln para saber más.

Artículos relacionados

Hablemos de ello

Lo que aquí se explica en general es distinto en cada boca. Llámenos si quiere saber qué significa en su caso.