Desde la consulta

¿Cómo se forma la caries?

Mujer sonriente que apoya ambas manos en las mejillas

El dolor de muelas es la consecuencia principal de la caries, que además se considera una enfermedad muy extendida: apenas un uno por ciento de los adultos no la padece. Esta enfermedad, llamada también caries dental, afecta por tanto a casi todos nosotros. Cómo se llega al agujero en el diente, qué tratamientos ofrece nuestra consulta y qué puede hacer usted para prevenirla, lo explicamos a continuación.

¿Qué es la caries?

La caries es una enfermedad infecciosa del tejido duro del diente, causada por bacterias de la cavidad bucal. Esas bacterias, en particular Streptococcus mutans, descomponen la sustancia dura del diente con ayuda del azúcar, y así se forma la caries.

¿Cómo se produce?

La caries surge a partir de la placa blanda. La placa dental está formada por capas complejas de hidratos de carbono, proteínas y bacterias. El depósito se forma en todos los puntos donde la superficie del diente no se limpia con regularidad y donde los componentes de la placa pueden adherirse con el tiempo. Todas las bacterias resguardadas en la placa metabolizan azúcar y producen ácido como producto de desecho. Ese ácido ataca después la sustancia dura del diente y disuelve minerales del esmalte, la capa superior. Si las bacterias no se eliminan y la destrucción avanza, también se daña la dentina situada debajo.

La formación de la caries es multifactorial: las bacterias no deben verse como el único desencadenante. Más bien es la combinación de una alimentación rica en azúcar y una higiene bucal insuficiente la que impulsa el proceso. Otros aspectos influyen también, entre ellos:

  • El estado de los dientes
  • Su posición
  • La composición de la saliva
  • La alimentación
  • El grado de mineralización
  • La formación de placa
  • La predisposición genética
  • Las malformaciones dentales

¿Qué molestias aparecen?

Los síntomas dependen de la fase. Cuando la caries es todavía muy superficial y solo ha atacado el esmalte, a menudo no duele, porque el esmalte —la capa externa— no está inervado de forma sensible. En esa fase inicial se forma en el esmalte una mancha blanquecina por la desmineralización, la llamada mancha blanca, que más tarde adquiere un tono pardo. Como todavía no se manifiesta con dolor, en esta fase suele pasar desapercibida.

Si avanza hasta la dentina, provoca típicamente molestias. Las bebidas y los alimentos fríos, calientes, dulces o ácidos irritan las terminaciones nerviosas y causan sensaciones desagradables, que para el paciente son una señal de alarma clara para acudir cuanto antes a la consulta. Visualmente, un tono grisáceo que transparenta o unas manchas amarillentas o marrones son signos típicos de destrucción cariosa.

Si la caries ha penetrado en las capas profundas de la dentina, alcanza el conducto radicular y la pulpa que hay en él. En esa fase suele estar ya destruida buena parte del diente y la caries es claramente visible a simple vista. Este estado puede cursar sin dolor alguno o provocar dolores intensos. El proceso de descomposición produce a menudo un olor desagradable, por lo que una caries profunda es una de las muchas causas posibles del mal aliento.

¿Aparece antes en algunos puntos?

Los puntos con mayor riesgo se localizan allí donde la placa es difícil de retirar. Entre ellos están sobre todo las superficies masticatorias y los espacios interdentales, por su superficie irregular. La caries en el cuello del diente tampoco es rara, porque la transición hacia la encía suele descuidarse al cepillarse. En nuestra consulta de Colonia diagnosticamos la caries en primer lugar con el medio más fiable y probablemente más habitual: la inspección visual.

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