Desde la consulta

Todo sobre el sarro

Hombre con camiseta blanca que se señala los dientes con los dos índices

El sarro se retira con regularidad en las citas de revisión. Muchos conocen la palabra, pero ¿qué hay exactamente detrás de ella y cómo afecta a nuestros dientes? ¿Cómo puede combatirse con eficacia o evitarse que llegue a formarse?

Cómo se forma el sarro

Todo el mundo conoce la palabra placa, que significa depósito. De ella se forma el sarro: la definición dice que se trata de placa mineralizada. El sarro surge de la placa que no se ha tratado. Los tipos de sarro difieren, sin embargo. Se distingue entre sarro subgingival y supragingival. El primero se forma en las bolsas de la encía. A diferencia de su equivalente tarda más en desarrollarse, pero se adhiere con fuerza a los dientes y adquiere un color más intenso y oscuro. El segundo tipo, el supragingival, no se forma en las bolsas, sino por encima de la encía. Prefiere la cara interna de los incisivos inferiores y la cara externa de los dientes posteriores superiores. En esos puntos se encuentran las glándulas salivales más grandes de la boca, y esas zonas están en contacto permanente con saliva rica en minerales. También se ven muy afectadas las zonas difíciles de limpiar: en los cuellos de los dientes y en los espacios interdentales se acumula igualmente placa y, con ella, sarro.

¿Cómo reconocerlo sin ser profesional?

Si conoce los puntos vulnerables, sabe en qué fijarse. Sobre todo con el tabaco y el café, el sarro se tiñe rápido. Se reconoce cuando los dientes se vuelven amarillos, marrones o incluso negros. Salta a la vista. Pero la placa mineralizada no solo se identifica por su aspecto: también puede notarse su superficie rugosa con la lengua. Y no son los únicos indicios: otros factores pueden ser el sangrado de encías, el mal aliento y las zonas de encía hinchada. Si sospecha que tiene sarro, conviene consultar.

¿Qué ayuda contra el sarro?

Como se ha explicado, la saliva humana contiene minerales. Esas masas mineralizadas aparecen en mayor cantidad en los puntos mencionados. Cuando los minerales se depositan en la placa, se forma el sarro. Por eso conviene limpiar con más cuidado y vigilar especialmente esas zonas. Aun así, la formación de placa es de todo menos antinatural, y guarda relación también con el contenido mineral de la saliva, que varía de una persona a otra. No obstante, cualquiera puede protegerse prestando más atención a la higiene bucal. Existen ayudas que facilitan la limpieza de las zonas afectadas.

¿Es grave dejarlo mucho tiempo sin tratar?

El aspecto poco estético del sarro es solo una razón para retirarlo cuanto antes. El sarro en sí no daña directamente el diente. Lo malo es que resulta esencial para la aparición de enfermedades a largo plazo. Para empezar, constituye un terreno nutritivo para las bacterias. Como consecuencia pueden aparecer periodontitis, gingivitis y caries, porque a las bacterias les resulta fácil alojarse en las zonas quebradizas del depósito. Lo que muchos no saben es que los implantes también pueden verse afectados por estas enfermedades. Las consecuencias son más que desagradables: la encía alrededor del implante se ve afectada y aparece una periimplantitis, dicho de forma sencilla, una inflamación. De ahí la respuesta clara a la pregunta anterior: sí, el sarro debe tratarse sin falta, para prevenir enfermedades posteriores más graves y dolorosas.

Artículos relacionados

Hablemos de ello

Lo que aquí se explica en general es distinto en cada boca. Llámenos si quiere saber qué significa en su caso.