
Nuestra consulta de cirugía dental en Colonia goza de muy buena valoración entre los pacientes para la extracción de muelas del juicio. El Prof. Dr. med. dent. Bender realiza estas intervenciones con regularidad y puede recurrir por tanto a un conocimiento amplio y a una rutina consolidada. Este artículo responde a las preguntas más frecuentes sobre la operación y todo lo que conlleva. Encontrará también indicaciones y consejos importantes sobre cómo comportarse antes y después. Para un asesoramiento personal en la consulta puede pedir cita por teléfono sin complicaciones.
¿Qué son las muelas del juicio?
Hay personas que tienen menos de cuatro muelas del juicio o incluso ninguna. Eso se debe a que el germen dentario de estas piezas a menudo no llega a formarse. Como último diente en desarrollarse, la muela del juicio debe su nombre a que en la mayoría de las personas solo sale ya en la edad adulta, cuando uno es más sensato, o no sale en absoluto. Una dentadura permanente completa consta de 32 piezas, de las cuales, arriba y abajo y a cada lado, hay dos incisivos, un canino, dos premolares y hasta tres molares. El tercer molar es la muela del juicio. Si usted las tiene y si hay que extraerlas puede comprobarse fácilmente con una radiografía.
¿Cuándo hay que extraerlas?
En algunas personas la mandíbula entera, y con ella la dentadura, es demasiado pequeña y no ofrece sitio suficiente. En ese caso las piezas no se colocan bien en la fila, porque quedan inclinadas. Si permanecen totalmente encerradas en el hueso se habla de dientes retenidos; si salen solo en parte a la boca, de dientes parcialmente retenidos. Cuando las muelas del juicio han salido del todo, su posición en la mandíbula hace a menudo que se limpien mal, lo que las vuelve especialmente propensas a la caries. Si el daño es amplio, hay que extraerlas. Con las piezas parcialmente retenidas existe riesgo de infección si durante la erupción se forma un capuchón de mucosa en el maxilar inferior. Las inflamaciones agudas pueden tratarse, pero a largo plazo solo la extracción tiene verdadero sentido. Las muelas inclinadas o volcadas pueden atacar o dañar a las vecinas. La presión que generan puede causar dolor y, en el peor de los casos, provocar desplazamientos dentales o la reabsorción de raíces. También en esos casos procede extraerlas.
Prepararse para la intervención
Después de una intervención quirúrgica conviene dar descanso al cuerpo. Lo mejor es reservarse algo de tiempo libre para asimilarla con calma. Para prevenir posibles hinchazones puede dejar preparadas bolsas de frío. Después no debería conducir usted mismo, así que pida a alguien que le acompañe o llame a un taxi.
¿Cómo transcurre la extracción?
Puede transcurrir de formas muy distintas según el diagnóstico. Son factores importantes:
- si se van a extraer todas las muelas a la vez
- si todas están retenidas o alguna ya ha erupcionado
- si se desea sedación y, en tal caso, de qué tipo
- si la intervención puede hacerse de forma ambulatoria
- a qué profundidad están las piezas en el hueso
- si siguen cubiertas por mucosa y hueso o están al descubierto
¿Quién realiza esta intervención?
Cualquier dentista colegiado está autorizado a extraer muelas del juicio. Con piezas profundas o claramente rodeadas de hueso, sin embargo, conviene acudir a un dentista que opere con regularidad y cuya consulta esté equipada para ello. La cirugía es una de las áreas centrales de nuestra consulta en Colonia.
¿Hay riesgos?
En principio toda intervención los tiene, también esta. Pueden aparecer hinchazón y dolor después. También son posibles las hemorragias posteriores, así como el daño a dientes vecinos o a nervios. En casos más graves se produce una apertura del seno maxilar o incluso una fractura del hueso.
¿Duele?
Normalmente la intervención transcurre sin dolor, porque la anestesia local lo suprime de forma muy eficaz. Al pasar el efecto pueden aparecer, eso sí, dolores leves. La hinchazón de la cara y los hematomas tampoco son raros. Enfriar de inmediato el tejido afectado alivia. Tomar analgésicos también puede ayudar, aunque conviene consultarlo antes con su médico o su farmacéutico. Normalmente las molestias no duran más de unos días.
¿Le queda alguna duda?
Si desea una consulta o todavía busca la consulta dental adecuada, llámenos y concierte una cita.


