
Después de comer, los «bichitos del azúcar» se lanzan sobre el azúcar de sus dientes como hormigas en un picnic. Lo transforman en ácidos que van comiendo el esmalte y provocan agujeros: la caries. Eso causa también gingivitis, una enfermedad de las encías que puede dejarlas rojas, hinchadas y doloridas. Las encías son ese tejido blando y rosado de la boca que mantiene los dientes en su sitio. Si no cuidas tus dientes, la caries y unas encías enfermas te dejarán la boca muy dolorida. Comer será difícil. Y ya no te apetecerá sonreír tan a menudo.
Cómo mantener los dientes sanos
Los niños pueden ocuparse ellos mismos de su higiene siguiendo estos pasos. Cepíllate al menos dos veces al día: después del desayuno y antes de dormir. Si puedes, cepíllate una tercera vez después de comer o después de tomar algo dulce. Un cepillado correcto deshace la placa.
- Cepilla todos los dientes, no solo los de delante. Dedica tiempo a los de los lados y a los del fondo. Pide a tu dentista que te enseñe la mejor forma de hacerlo sin dañar las encías.
- Tómate tu tiempo. Dedica al menos dos o tres minutos cada vez. Si te cuesta controlarlo, usa un temporizador o pon una canción.
- Asegúrate de que el cepillo tenga cerdas suaves; en el envase se indica. Deberías comprar uno nuevo cada tres meses. Algunos cepillos tienen cerdas que cambian de color cuando toca cambiarlos.
- Pregunta a tu dentista si te conviene un colutorio antibacteriano.
- Usa seda dental, que es muy importante para mantener los dientes sanos. Las primeras veces resulta raro, pero pronto serás un experto. Coge un trozo de seda y enróllalo en los dedos índice, dejando un tramo libre entre ellos. Una vez al día, deslízala con cuidado entre cada diente y a lo largo del borde de la encía. La seda retira la comida escondida donde el cepillo no llega, por bien que te cepilles.
- Cepillar la lengua también ayuda a mantener el aliento fresco.
Consejos rápidos para los padres
Ayude a que el cepillado y la seda dental resulten divertidos y sencillos:
- Cepíllense juntos y túrnense para cepillarse los dientes el uno al otro
- Use un cepillo con un personaje de dibujos conocido
- Cante la sintonía del dibujo favorito de su hijo o una canción infantil mientras se cepillan
- Use pasta y colutorio con sabores agradables para paladares sensibles
- Emplee sílabas como «aaah» o «iiii» para ayudar a su hijo a abrir la boca o a apartar los labios de los dientes
- Cuando se enseña algo nuevo a un niño pequeño, aprende la tarea y la conserva de adulto. El cepillado y la seda dental nunca han sido tan importantes.
- Lleve a su hijo al dentista en cuanto aparezcan los primeros dientes. Según su higiene bucal, los niños deberían acudir cada seis meses o cada año.


